
Al igual que en el caso del policía portuario, el letrado del exgerente de Emvicesa interpuso un recurso insistiendo en que la medida de prisión “no está justificada”
La noticia de la libertad bajo fianza de uno de los investigados en el caso Emvicesa, ha sido recibida con una alegría contenida por parte del entorno del exgerente de Emvicesa, Antonio López, que se encuentra a la espera de que la Audiencia decida sobre su puesta en libertad provisional tras permanecer ya cerca de diez meses en prisión.
Hay que recordar que después de que la juez Raquel Lucini denegara por tercera vez la libertad provisional al exgerente de Emvicesa, su letrado José María Calero interpuso un recurso de amparo el pasado día 13, insistiendo en que “la medida no está justificada”.
Al igual que en el caso del policía portuario, el letrado de López señala en el escrito de apelación, que limitar la libertad sin previo juicio es una medida cautelar “excepcional y gravísima” que solo cabe aplicar si resulta ”absoluta y estrictamente necesaria” para evitar el riesgo de fuga al ser ineficaces, “por las razones o motivos que deben explicitarse”, otras medidas cautelares menos gravosas. Por ello, en su última petición de libertad la defensa del exgerente de Emvicesa propuso que se marcara como fianza todo el patrimonio de López, así como obligarlo a comparecer en el juzgado diariamente y estar localizado telefónicamente de manera constante.
Medidas menos gravosas
Sin embargo, estas medidas cautelares para sustituir a la prisión preventiva fueron rechazadas por el juez accidental del Juzgado de Instrucción número 3, que lleva el caso, sin argumentar el por qué de su invalidez, limitándose a decir que se mantiene el riesgo de fuga y que las circunstancias del que fuera responsable de Vivienda no han cambiado. Un hecho sobre el que hace hincapié la defensa de López, que señala que la resolución impugnada lesiona el derecho a la libertad de López porque “no contiene ninguna motivación, no dice nada” sobre por qué no son eficaces otras medidas menos gravosas. Para el letrado del exgerente de Emvicesa “este vacío, es razón suficiente para que la Sala la deba dejar sin efecto”.
“En este caso y en este momento procesal, esa omisión resulta especialmente criticable por llamativa e inexplicable, pues precisamente la petición a la que la resolución debía dar respuesta ofrecía un conjunto de otras medidas cautelares como el patrimonio íntegro, la localización permanente o la firma diaria”, entiende la defensa de López que concluye que el juzgado “ha sido incapaz de encontrar alguna razón para explicar por qué esas otras medidas ofrecidas, menos gravosas, resultarían ineficaces”.
En este sentido, el abogado de López señala que “no existe motivo que pueda imaginarse que pueda justificar por qué si mi mandante quedara permanente localizado telefónica o presencialmente, localizado en un lugar determinado con prohibición de ausentarse y, además, sabiendo que perdería todos su bienes muebles, inmuebles y todo su dinero si dejara de estar a disposición del juzgado, no quedaría asegurada suficientemente su presencia en este procedimiento”, preguntándose, “qué más garantía puede ofrecer para acreditar su voluntad de estar adisposición del Juzgado y cómo puede el Juzgado despreciar esta disposición y estos medios factibles, reales y concretos”.
